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lunes, 10 de agosto de 2015

Alfombra de trapillo en color blanco y beis

De todas las labores que se pueden hacer a ganchillo, mi favorita es tejer alfombras. Pero no tejo tantas como quisiera porque, sinceramente, ya no me caben más en casa. Sin embargo, las cambio por temporadas, las combino con la ropa de cama y lo mejor de todo ¡por muy poco dinero! Algunas amigas me dicen que da pena pisarlas, pero las alfombras están para eso y al estar tejidas de trapillo se lavan sin ninguna dificultad y quedan impecables.

Tengo una colcha tejida hace 40 años por la madre de mi marido. Es una joya (ya os he hablado de ella en alguna ocasión) y para combinar combinarla tejí una alfombra en color blanco y beis. Esta quedó un poco pequeña, mide solo 85 centímetros de diámetro, pero para es suficiente para dar un ambiente fresco al dormitorio.

Los colores claros refrescan el ambiente de un dormitorio

Para tejer la alfombra utilicé dos ovillos de grosor medio de color blanco y uno de color beis de 800 gramos y una aguja del número 10.

La alfombra es muy blandita
1. Comenzamos en  color blanco montando 6 puntos bajos en un anillo mágico.
2. Un aumento en todos los puntos de la vuelta anterior, pero enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
3. Un punto, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
4. Cambia a color beis. Dos puntos, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
5. Una vareta, una cadeneta en todos los puntos de la vuelta anterior.


6. Cambia a color blanco. Dos varetas en cada punto de cadeneta de la vuelta anterior.
7. Un punto bajo en cada punto de la vuelta anterior, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
8. Un punto piña, dos cadenetas cada dos puntos de la vuelta anterior.
9. Tres varetas en el hueco formado por las cadenetas de la  vuelta anterior.
10. Ocho puntos bajos, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
11. Nueve puntos bajos, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
12. Diez puntos bajos, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
13. Un punto piña, tres cadenetas cada tres puntos de la vuelta anterior.
14. En cada hueco formado por las cadenetas de la vuelta anterior alterna tres y cuatro varetas.
15. Trece puntos bajos, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
16. Cambia a color beis. Ocho varetas, un aumento en toda la vuelta.
17. Un punto bajo en todos los puntos de la vuelta anterior, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
17. Ocho puntos bajos, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
18. Nueve puntos bajos, un aumento en toda la vuelta, enlazando el hilo en la parte de atrás de la anilla que se forma.
19. Para finalizar, tejemos una puntilla muy sencilla. Montamos cuatro cadenetas y las enlazamos mediante un punto deslizado cada dos puntos en toda la vuelta.

NOTA: Al utilizar diferentes clases de puntos, los aumentos no siguen la progresión acostumbrada. También influye la diferencia de grosor entre el trapillo de color blanco y el beis. Como siempre, recomiendo colocar la labor en un superficie plana para comprobar el avance de la alfombra y rectificar en algún punto si es necesario. Ya sabéis, si encongue, es necesario aumentar el número de puntos y si se riza, disminuirlos.

Saludos y ¡feliz crochet!