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jueves, 20 de agosto de 2015

Tres pulseras trenzadas de trapillo

La bisutería no es mi fuerte. Lo que más me gusta tejer son alfombras, mantitas y bolsos. Sin embargo, siempre quedan restos de material inservible. ¿Inservible? De eso nada. Diez o veinte centímetros de trapillo dan para mucho. Sobre todo si os gustan las pulseras como a mí. Podéis tener tantas que os faltarán brazos para lucirlas.

Yo he aprovechado unos restos de trapillo y unos abalorios de pulseras rotas para renovar mi bisutería. Todas tienen un punto en común: el trenzado del material. Aunque cada una la he hecho de manera diferente. Lo importante es que los abalorios o cuentas que uséis tengan un agujero central lo suficientemente grande para pasar el trapillo sin dificultad (esto es obvio).



 El trapillo es un material elástico, así que no tendréis que gastar dinero adicional para los cierres. En este caso es recomendable usar una pistola de silicona caliente para que los remates queden limpios. Yo los he cosido, y aunque los puntos son muy chiquititos y queda bastante bien, la opción de la silicona caliente me parece más acertada. Un nudo corredizo es otra posibilidad.

La pulsera azul la hice con tres cabos de trapillo, introduciendo  los tres cabos a la vez en los abalorios y alternando nudos y abalorios. En los extremos hice una trenza sencilla, corté la medida necesaria y cubrí el corte con un poco de trapillo del mismo color.

Los abalorios de la pulsera rosa tenían el agujero central más estrecho y solo pude pasar un cabo de trapillo. Añadí otro cabo a cada lado y enrollé un poco de trapillo para que la última cuenta quedara bien sujeta. Luego hice un trenzado y la terminé de igual forma que la azul.

La pulsera naranja es una combinación de trapillo naranja y blanco e hilo matizado en el mismo color. Introduje cinco cuentas metálicas en el trapillo. Después con una aguja de coser pasé cuatro cabos de hilo matizado bastante largos por cada una de las cuentas. Con los cabos de hilo matizado tejí cincuenta cadenetas (el número puede variar en función del ancho de la pulsera que necesitéis) y después hice una trenza. El cierre es un poco más tosco porque simplemente hice un nudo y corté el sobrante, pero queda bien en un estilo informal.

Detalles de trenzado y terminaciones


Como veis, todo se puede aprovechar, hasta el hilo más pequeñito.

Saludos y ¡feliz crochet!