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lunes, 23 de noviembre de 2015

10 fibras vegetales para tejer que debes conocer

 Hace unos días, repasaba las fibras de origen animal más conocidas. Hoy hablaré sobre las fibras de origen vegetal. Tienen grandes ventajas (son tranpirables) y presentan una alternativa interesante para tejedoras y tejedores veganos. Seguro que conoces la mayoría, pero nunca está de más repasar la lista de las más comunes. Quizás alguna de ellas te sorprende.

La fibras de origen vegetal se obtienen de semillas, como el algodón, de los tallos, como el lino y el cáñamo, del follaje, como el sisal y de cáscaras, como el coco.

10 fibras vegetales para tejer que debes conocer
1. Algodón
El algodón es sin duda el rey de las fibras vegetales. Su uso stá muy extendido. Se extrae del arbusto del género Gossypium. Su cultivo requiere largas jornadas de sol, sin heladas y con precipitaciones moderadas. La importancia del algodón experimentó una fuerte subida a partir del proceso de insdustrialización en el siglo XIX.

Ovillo de algodón. Fuente: Pixabay


La fibra de algodón es como una cinta granulosa, retorcida, de forma casi cilíndrica en las variedades de mejor calidad. Entre sus principales características están la retención de agua (entre un 45 y un 50% de su peso. Resulta fresco y cómodo. Se arruga con facilidad, aunque hay tratameintos químicos para evitarlo. Resiste mal a los ácidos y bien a la lejía. Es más económico que las fibras animales.

Para tejer es mejor el algodón mercerizado. La mercerización es un tratamiento químico a base de sosa caústica para conferirle un aspecto brillante, que aumenta su resistencia y afinidad con los colorantes. Este tratameinto fue inventado por el tintorero inglés John Mercer en 1884.

2. Lino
 El lino es una de las fibras vegetales más fuertes y una de las primeras en cultivarse e hilarse para producir textiles. Se extrae de la planta Linum usitatissimun. La planta se ha cultivado desde épocas prehistóricas y crece mejor en zonas templadas con veranos húmedos moderados.

Como el algodón, se compone principalmente de celulosa.Su estructura es rígida, rizada, fuerte y fácilmente arrugable. Absorbe y libera agua fácilmente.

3. Bambú
El bambú pertenece a la familia de las gramíneas. Pueden ser plantas de varios centímetros de alto hasta de varios metros (el mío ha alcanzado los cuatro metros, y eso que estaba en una maceta). Se encuentra de manera natural en Asia, América y África.

Bosque de bambú Arashiyama, Kioto. Un lugar lleno de magia

El hilo de bambú es 100% celulosa natural. Es un antibacteriano natural, transpirable y biodegradable. El tejido con hilo de bambú tiene un tacto suave, fresco y de apariencia luminosa.

3. Cáñamo
El cáñamo se obitne de la planta Cannabis. Hay datos de su  uso desde hace ocho mil años. En España se cultivo durante varios siglos con reconocimiento oficial especial para la confección de vestidos, velas, papel...

El cultivo del cáñamo con fines textiles se ha visto sustituido por fibras  sintéticas, sobre todo a partir de la década de los años 30 del siglo XX. Sin embargo, en las ferreterías es fácil encontrar ovillos de cáñamo o hilo de bramante, muy útiles para tejer alfombras o bolsos.

4. Sisal
El sisal se obtiene del Agave sisalana, planta originario de Yucatán, México.

La fibra tiene que ser extraída de las hojas apenas cortadas, para evitar el riesgo de que se produzcan daños durente el proceso de limpieza una vez secas. Después de la cosecha, las hojas se cortan y aplastan para separar la pulpa de las fibras. La extracción de la fibra se hace raspando el material pulposo.

El uso más conocido del sisa les para la faricación de sogas y cordeles. Como ocurre con el cáñamo, es fácil encontrar sisal en las feterreterías. Las alfombras y las cestas tejidas con este material quedan muy bonitas. auqnue debo añadir que es necesario protegerse los dedos con tiritas o no tejer muchas horas seguidas para evitar ampollas por el roce con la piel.

Cestas de sisal que tejí a principios de año


5. Yute
El yute procede de la planta Corchorus capsularis, una herbácea fibrosa de la familia de las malváceas, cultivada en aregiones tropicales.

Las fibras de yute tienen una longitud de uno a cuatro metros, de color blanco y amarillento. Se puede teñir con facilidad, aunque es menos resistente que el lino y el cáñamo. Es especialmente sensible a los ácidos y se emplea sobre todo para cordelería, arpilleras, esteras y tapices.

6. Bonote (coco)
El bonote es una fibra corta que se extrae de la corteza del coco.

Por su concentración en lignina es una fibra muy resistente pero poco flexible e inadecuada para teñirla. Se usa sobre todo en cordelería, colchones y asientos de automóviles.

En mi opinión, el bonote es una material adecuado para tejer alfombras de exterior,  dada su resistencia a la erosión y al sol.

7. Ramio
El ramio se extrae de la Boehmeria nivea, de procedencia asiática. Su uso es muy antiguo, como lo atestiguan los vendajes de las momias egipcias.

La fibra de ramio es blanca, de brillo sedoso, parecida al lino pero más basta. Es una fibra fuerte, de poca elasticidad y se tiñe con facilidad. El ramio suele mezclarse con otras fibras como el algodón para aumentar su resistencia o con lana, para evitar que encoja. También se mezcla con seda.

8. Abacá
El abacá es una planta herbácea, originario de Filipinas. Su fibra tiene gran resistencia y durabilidad y es conocida como cáñamo de Manila. Se usa para bolsitas de té, filtros y la fabricación de cordajes.

Como el sisal y el yute, se puede el cordel de abacá se puede emplear para tejer esteras o alfombras. Algunas marcas de automóviles lo mezclan con polipropileno termoplástico e hilaza en partes de los coches. La producción de abacá requiere hasta un 60% de energía para su obtención que la fibra de vidrio.

9. Soja
El hilo se soja se obtiene lubricando la pasta de soja a través de nuevas tecnologías de bioingeniería. Posee propiedades antibacterianas, hidratantes y protege de los rayos ultraviolestas. Es liviano, suave como la seda y fresco como el algodón.
 Los ovillos de soja que he encontrado en el mercado suelen llevar una mezcla del 10% con poliéster.
 
10. Maíz
La fibra de maíz, planta originario de América, es de color blanco y tiene un aspecto brillante. Su tacto es parecido al de otras fibras vegetales que tienen celulosa, como el algodón.

Se obtiene a partir de la fermentación de azúcares simples del maíz, que se transforma en ácido láctico, del que se extrae un polímero comocido con el nombre de poliácido láctico, convertido posteriormente en hilado. Tiene la apariencia del algodón, pero con las propiedades del bambú.

Se conoce con el sobrenombre de Ingeo, marca comercial de polímeros. Se puede encontrar en la industria textil, aunque todavía no he localizado ovillos de este material. Si los encuentro, prometo escribir un post con los resultados. Sí he encontrado, en cambio, una especie de madeja, parecida al algodon en rama. Quizás deba pensarme utilizar una rueca.

Como puedes ver, hay una gran variedad de fibras naturales para elegir. Algunas se encuentran fácilmente en el mercado y se pueden tejer gran variedad de prendas. Otras, en cambio, son más adecuadas para tejer alfombras y cestas. Elige la adecuada a tu proyecto.

Saludos y ¡feliz tejido!