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lunes, 1 de febrero de 2016

Cosas que te pueden pasar si tejes

Hace unos días me quedé tejiendo hasta la madrugada, a pesar del sueño, y después de ver el resultado, me di cuenta de que es mejor descansada. Pero hay otros errores comunes y creemos que no tienen importancia. Seguro que alguno de los siguientes te ha pasado a ti.

¿Te ha pasado a ti?

1. Tejer cansada o cansado
"Ya casi acabo, una vuelta más y me voy a dormir" ¡Ja! estás tan metida en la labor que los minutos se convierten en horas. Notas el cansancio, pero quieres terminar. Tejes y tejes...  y por la mañana te encuentras con un verdadero desastre: puntos que faltan, el chal misteriosamente parece un harapo...
Moraleja: si se te cierran los ojos, para. Es mejor tejer con la mente despejada.

Un sueño reparador para seguir tejiendo. Fuente: Pixabay

2. ¿Dónde está el patrón?
Lo has visto, lo has memorizado, o eso crees, pero no lo has archivado, y a la hora de tejer... "¿cuantos puntos de inicio necesito, eran medias varetas, cómo enlazo el punto? Recuerda tener a buen recaudo los patrones para evitar estos problemas.

3. No tejer una muestra
Es conveniente, aunque sigas el patrón al pie de la letra. Ten en cuenta cada persona ejerce una tensión diferente al tejer, así que hacer una muestra te ayudará, sobre todo si vas a tejer una prenda para otra persona.

4. Ese patrón no se me resiste
Eso pensaste cuando comenzaste a tejer esa maravillosa falda que viste en una revista y que era perfecta para la reunión anual de antiguos alumnos. ¿Que nunca has tejido una falda ni he practicado ese punto tan complicado? ¡Bah!, no hay trabajo que se te resista. Si te has decidido por un patrón difícil, practica con suficiente antelación. De lo contrario, llegará la fecha clave y  no tendrás el trabajo terminado.

Fuente: Pixabay


5. ¿Dónde están mis ovillos?

Sí, por fin te vas de vacaciones. Estás esperando en el aeropuerto (o estación de tren, autobuses...), abres el bolso y te das cuenta de que has olvidado tu kit de We are Knitters en casa y lo peor es que no hay tiempo para volver. Si se te han olvidado, quizás no seas tan adicta como pensabas y eso es bueno, ¿o no?

Cuéntame qué anécdotas divertidas te han ocurrido.

Saludos y ¡feliz crochet!