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lunes, 14 de marzo de 2016

6 claves para entender a una tejedora

Claves para no tejedores

¿Tienes a una tejedora en tu vida? ¿Te cansa ver ovillos por todas partes? ¿Su único tema de conversación es el tejido? No te preocupes, no es una enfermedad. Solo hay que tener en cuenta 6 claves para comprenderla.

1. Tener montones de ovillos no es acapar
No, no es acaparar. Esas montañas de ovillos, de composición, color y tamaños diferentes es una necesidad vital. No te enfades cuando compre nuevo material. No le regañes cuando veas que hay revistas y libros de patrones hasta debajo de la cama. La inspiración puede aparecer en cualquier momento y sería una crueldad no poder tejer ese sueño de algodón o lana. ¿Vas a dejar que sufra impidiéndole tener todo lo necesario?


2. Es bueno tener  varios proyectos a la vez
La familia debe estar tranquila. No es falta de concentración. Se trata de una estrategia. Es necesario tener varios proyectos a la vez, combinar una manta o una falda con cosas pequeñas como unas botitas de bebé. Un proyecto grande puede agotar, se tarda en ver el final, por eso parar y hacer algo rápido sirve para retomar ese gran trabajo.

 
3. Una habitación solo para guardar el material
No es egoísmo. Mejor tener una habitación solo para todos los materiales necesarios (ovillos, agujas fieltro, patrones, ...) que tenerlos desperdigados por toda la casa. Vale, las casas no tienen siempre todo el espacio necesario, pero un rinconcito o un armario es imprescindible para mantener el orden.



 
4. No es desorden
Este punto parece contradecir el anterior, pero no es así. No es raro trabajar con varios ovillos a la vez. Lo mejor que se puede hacer es no tocarlos. Un nudo echa a perder horas de tejido.

 
5. Hablar sobre labores
Sí, eso pasa. Una reunión de amigos, un café, una cena... A los tejedores nos gusta hablar sobre nuestras creaciones. Si escuchamos vuestras anécdotas del trabajo o el último cotilleo, no pasa nada por escuchar un poquito sobre tejido. ¿Verdad?

 
6. No es desinterés
Si le hablas a una tejedora mientras estás concentrada en su labor y no te contesta, no es falta de interés o un problema auditivo. Simplemente, está concentrada en lo que hace, sobre todo si tiene entre manos un punto complejo o cuenta puntos. Espera a que termine la vuelta y repite la pregunta.

 

Si habéis vivido alguna situación diferente a la de la lista me encontará conocerla.

Saludos y ¡feliz tejido!